Con el aumento de las infecciones, Chipre restablece el mandato de mascarillas en interiores.

En contra de una tendencia global que se aleja de las medidas obligatorias de seguridad contra la pandemia, Chipre dijo el miércoles que las máscaras faciales serían nuevamente requeridas en espacios públicos cerrados.

El mandato, que entrará en vigencia el viernes, se aplica a cualquier persona mayor de 12 años, con algunas excepciones. Se estaba reimponiendo debido a un aumento en los nuevos casos de coronavirus causados ​​por las subvariantes de Omicron conocidas como BA. 4 y BA. 5, dijeron las autoridades.

La medida fue anunciada por el ministerio de salud del gobierno internacionalmente reconocido, la República de Chipre, que controla la mayor parte de la isla mediterránea, con alrededor de 1 millón de habitantes. Unos 250.000 chipriotas viven en la parte septentrional separatista de la isla, que ha estado ocupada por Turquía desde 1974.

El Ministerio de Salud hizo un llamado al público para que también tome otras precauciones, incluido mantener la distancia social y desinfectarse las manos regularmente, para frenar una mayor propagación del virus.

Según cifras del ministerio, 19.503 personas en la república dieron positivo entre el 25 de junio y el 5 de julio, con una tasa de positividad del 13 por ciento. El número promedio de casos nuevos informados diariamente se ha más que triplicado en las últimas dos semanas, según el Centro de Ciencia e Ingeniería de Sistemas de la Universidad Johns Hopkins.

“La evolución epidemiológica de los últimos días plantea la necesidad de revisar las medidas de protección, como parte de los esfuerzos para frenar la propagación del virus y salvaguardar la salud pública”, dijo el ministerio en un comunicado.

Las autoridades dijeron que el mandato del uso de mascarillas se haría cumplir con inspecciones puntuales y multas de hasta 300 euros (305 dólares) para los infractores. El mandato no aplicará en domicilios particulares, ni en vehículos particulares cuando se viaje solo con familiares, ni durante el consumo de alimentos o bebidas. Estarán exentas las personas que hagan ejercicio en gimnasios o escuelas de baile; también lo harán los cocineros cuando estén asando a la parrilla y las personas con enfermedades que les dificulten usar máscaras faciales.

El ministro de Salud, Michalis Hadjipantela, dijo que la situación en los hospitales chipriotas estaba “bajo control” ahora y que no había planes para medidas adicionales más allá del mandato de máscara, aunque eso puede cambiar si la situación empeora.