Eurovisión defiende no permitir que Ucrania sea sede del concurso de 2023

Fue un raro momento de euforia en medio de la guerra: en mayo, una banda ucraniana de hip-hop ganó el Festival de la Canción de Eurovisión, el fenómeno cultural que ayudó a lanzar a Abba y Celine Dion y fue visto este año por unos 160 millones de personas.

Pero la alegría se convirtió rápidamente en decepción cuando los organizadores del concurso anunciaron que Ucrania no era lo suficientemente segura como para albergar el concurso de 2023, un honor que suele corresponder al ganador del año anterior.

El jueves, la Unión Europea de Radiodifusión, que organiza el concurso, trató de domar la reacción negativa y dijo en un comunicado que su principal preocupación era “la seguridad” de los participantes, que incluyen artistas de toda Europa, 10.000 miembros del personal y del equipo, y una enorme legión de devotos fans esperaban viajar al evento, muchos de ellos jóvenes.

Pero la indignación por la negativa a permitir que Ucrania sea sede del evento del próximo año ha sido palpable y muestra pocas señales de disminuir. Oleh Psiuk, el cantante principal de Kalush Orchestra, que ganó el concurso de este año, firmó una carta abierta exigiendo que se cambie la decisión. Y el ministro de cultura de Ucrania, Oleksandr Tkachenko, expresó su enojo y dijo que Ucrania había ganado el concurso legítimamente, había ofrecido garantías de seguridad y se le estaba negando un honor que puliría el apoyo al país en el escenario mundial.

“Organizar Eurovisión 2023 en Ucrania es una fuerte señal para todo el mundo de que ahora apoya a Ucrania”, dijo.

Los organizadores, sin embargo, se han negado a dar marcha atrás en su decisión, enfatizando que están cumpliendo con sus propias reglas, que establecen que la ubicación del concurso puede cambiarse en caso de una catástrofe como una guerra. Permitir que Ucrania sea sede del evento, agregaron, violaría el requisito de garantizar la seguridad y el bienestar de los asistentes.

La proyección de la cultura ucraniana en el escenario internacional ha adquirido mayor resonancia en un momento en que el país está sitiado y el presidente Vladimir V. Putin ha afirmado que Ucrania y Rusia “son un solo pueblo”. Los políticos, artistas y músicos ucranianos dicen que es más imperativo que nunca exponer la singularidad cultural del país en eventos internacionales como el popular concurso de canciones.

Esta semana, un pianista ucraniano estuvo entre los ganadores del Concurso Internacional de Piano Van Cliburn en Texas, uno de los concursos de música clásica más prestigiosos. Y Ucrania seleccionó recientemente a Victoria Apanasenko, una modelo profesional que se ha ofrecido como voluntaria para ayudar a niños y personas mayores durante la guerra, como la participante del país en el certamen de Miss Universo 2022 en Costa Rica.