La regla de la UE requiere que los nuevos dispositivos tengan puertos de carga USB-C para 2026

La Unión Europea llegó el martes a un acuerdo que requerirá que todos los nuevos teléfonos inteligentes, tabletas y computadoras portátiles usen un cargador común para 2026.

La política es un intento de abordar la conocida frustración de los consumidores de tener un cajón lleno de cargadores, algunos para dispositivos Apple, otros para parlantes portátiles o sistemas de juegos portátiles. Trae un nivel inusual de participación por parte de un regulador gubernamental en las decisiones de diseño de productos.

Los legisladores dijeron que la medida reduciría los desechos electrónicos. Pero a la nueva ley se opusieron empresas como Apple, que dijo que impediría el desarrollo de nuevas tecnologías de carga. Según la ley, un organismo de estándares europeo estará a cargo de considerar futuros diseños de cargadores para todos los dispositivos.

Para 2024, todos los nuevos teléfonos móviles, tabletas, cámaras digitales, dispositivos portátiles de videojuegos, auriculares, parlantes portátiles, teclados, ratones, audífonos y otros dispositivos portátiles necesitarán puertos de carga USB-C, anunció la Comisión Europea. Para 2026, la ley se aplicará a las computadoras portátiles.

Las empresas también deberán vender dispositivos sin cargador para reducir la cantidad de cargadores en circulación. La Comisión Europea, el organismo ejecutivo del bloque de 27 naciones, dijo que los cargadores desechados y sin usar producen 11.000 toneladas de desechos cada año.

“Un cargador común es sentido común para muchos dispositivos electrónicos en nuestra vida diaria”, dijo en un comunicado Thierry Breton, el comisario europeo que ayudó a negociar el acuerdo.

Cualquier movimiento de las empresas tecnológicas para cumplir con la ley puede tener implicaciones más amplias. Después de que Europa aprobara el Reglamento General de Protección de Datos, una ley de privacidad que entró en vigor en 2018, muchas empresas aplicaron el estándar a sus productos a nivel mundial. Otras naciones también suelen seguir el ejemplo de Europa en la legislación tecnológica, lo que podría dar lugar a leyes similares en otros lugares.