Tu sesión informativa del miércoles – EqPlayers

India: El primer ministro Narendra Modi asistió a la reunión del G7. Está tratando de posicionar a India como la voz de las naciones más pobres, argumentando que las sanciones perjudican más a los países en desarrollo.

Que sigue: En la cumbre de la OTAN, se espera que los líderes occidentales anuncien más fondos militares para Ucrania y el despliegue de más fuerzas en Europa del Este. Mañana en Moscú, Putin planea reunirse con el presidente Joko Widodo de Indonesia.


Donald Trump exigió unirse a la mafia cuando se acercaba al Capitolio de EE. UU. el 6 de enero de 2021, incluso cuando los disturbios estaban en marcha, dijo ayer un exasistente de la Casa Blanca en su testimonio ante el comité de la Cámara que investiga el ataque.

Trump sabía que la multitud que había reunido en Washington el 6 de enero de 2021 estaba armada y podía volverse violenta, pero quería que se levantaran las protecciones de seguridad, dijo Cassidy Hutchinson, asistente de Mark Meadows, el último jefe de gabinete de Trump.

Hutchinson parafraseó las objeciones del expresidente a la presencia de magnetómetros para detectar armas: “’Sabes, no me importa que tengan armas. No están aquí para lastimarme. Quita las malditas revistas. Deja entrar a mi gente. Pueden marchar al Capitolio desde aquí. Deja entrar a la gente. Quita las malditas revistas’”.

Hutchinson también testificó que Trump había tratado de arrebatarle el volante de la limusina presidencial a un agente del Servicio Secreto cuando le dijeron que no era seguro ir al Capitolio. Aquí hay actualizaciones en vivo.

Detalles: Meadows y Rudy Giuliani buscaron el perdón de Trump después de los disturbios, testificó Hutchinson.

Rabia: Dentro de la Casa Blanca, Trump arrojó platos, salpicando salsa de tomate en la pared, después de enterarse de que su fiscal general había rechazado públicamente sus falsas acusaciones de elecciones robadas, dijo Hutchinson.

Análisis: “Esta es la prueba irrefutable”, dijo un experto, quien le dijo a The Times que la audiencia del martes había establecido un caso de culpabilidad criminal de Trump por “cargos de conspiración sediciosa”.


Las recomendaciones son parte de un amplio informe que fue producto del acuerdo de paz de 2016 entre las FARC y el gobierno. El trabajo, que tomó casi cuatro años e involucró más de 14,000 entrevistas individuales y grupales, fue diseñado para contar la narrativa más completa hasta el momento del largo y brutal conflicto interno de Colombia, que duró al menos 58 años.

Otras propuestas incluyeron trasladar las violaciones de derechos humanos y los delitos cometidos por la policía fuera del sistema de justicia penal militar al sistema civil, eliminar el servicio militar obligatorio y evaluar el presupuesto militar con el objetivo de reducir su tamaño.

El fondo. El conflicto colombiano comenzó como una guerra entre el gobierno y el grupo rebelde más grande del país, las FARC. Eventualmente se convirtió en una batalla compleja que involucró al gobierno, las FARC, grupos paramilitares y el gobierno de los Estados Unidos. El conflicto costó cientos de miles de vidas y se gastaron miles de millones de dólares estadounidenses para ayudar a los colombianos a luchar contra la insurgencia y el narcotráfico que la financió.

Próximos pasos. El informe no es una medida judicial, y la comisión no dictará sentencias ni sanciones. En cambio, la comisión de la verdad está destinada a establecer una verdad común y “sentar las bases para las transformaciones necesarias para hacer posible la paz”.

Desafíos. El ascenso de los grupos armados amenaza con desgarrar a Colombia nuevamente.

¿Cómo enseñar a los niños sobre el sexo? Algunos libros de educación sexual tratan sobre hacer bebés o no mencionan las parejas del mismo sexo. “Sex Is a Funny Word”, del educador sexual Cory Silverberg y la artista Fiona Smyth, contrasta décadas de sabiduría convencional sobre cómo enseñar a los niños sobre la intimidad, definiendo el sexo como “algo que las personas pueden hacer para sentirse bien en sus cuerpos y también sentirse cerca de otra persona.”

Los biólogos del cáncer utilizan la tecnología de edición de genes CRISPR para descubrir las vulnerabilidades ocultas de las células tumorales. Los botánicos usan CRISPR para cultivar tomates más nutritivos. Los biólogos evolutivos utilizan la herramienta para estudiar los cerebros de los neandertales y cómo nuestros antepasados ​​simios perdieron la cola.

No hay duda de su impacto: CRISPR, uno de los inventos más célebres de la biología moderna, ganó el Premio Nobel de química 2020. Pero la tecnología de hace una década también ha planteado profundas cuestiones éticas sobre la alteración del ADN humano.

En 2018, las implicaciones se hicieron reales cuando un biofísico chino editó un gen en embriones humanos para conferir resistencia al VIH. Fue condenado a prisión por “prácticas médicas ilegales” al año siguiente. Los tres embriones ahora son niños pequeños; poco se sabe sobre su salud.

Los científicos aún no conocen a nadie más que haya seguido su ejemplo, pero muchos creen que es solo cuestión de tiempo.

“¿Entonces será aceptable, o incluso rutinario, reparar los genes que causan enfermedades en un embrión en el laboratorio?” Carl Zimmer escribe. “¿Qué pasaría si los padres quisieran insertar rasgos que encontraran más deseables, como los relacionados con la altura, el color de los ojos o la inteligencia?”